Amar es tan necesario para vivir como el aire que respiramos.
Pues sí, amor mío, si que había notado tu tristeza, que me duele en el alma; uno de sus signos más visibles es esa alegría despreocupada y gamberrilla con la que me dabas en salva sea la parte alguna vez que salía del coche. Jo, amor mío, alégrate, que nuestro amor no sólo puede con todo sino que nos va a dar una felicidad inmensa y perdurable a lo largo de la vida, estoy totalmente seguro, totalmente.