La pasión es una sed insaciable.
Hoy quizás sea el último día de este blog en un tiempo, tiempo en el que esperaré a mi nena, a mi amorcito precioso.
No vamos a agobiarnos, lo sé seguro, mi nena y yo tenemos que descansar, élla también pisar arena, ir a la plaza para recuperar ese piececito tan precioso que tiene (¡está sudao, está sudao...!)
Cuanto puedo querer a esta nena, no hay metro, sin control, daría todo por élla.
Hasta pronto